
La salud oral de una persona dependiente no es una odontología más fácil: es una odontología distinta. Y exige un equipo formado específicamente para ella.
Los problemas bucodentales en personas mayores y dependientes pueden complicar o desencadenar enfermedades sistémicas: infecciones respiratorias, descompensación de la diabetes, desnutrición por masticación deficiente. Por eso nuestro trabajo es ante todo preventivo, y siempre coordinado con el centro.
Profesionales con formación y experiencia en geriatría, discapacidad y pacientes con deterioro cognitivo, acostumbrados a adaptar cada tratamiento.
Trabajamos con tiempo, paciencia y técnicas de manejo conductual. La confianza del paciente es parte del tratamiento.
Cada intervención se acuerda con el trabajador social y el equipo sanitario del centro, valorando historia clínica y medicación.
El equipo clínico completo acude a la residencia o centro con una de nuestras clínicas dentales móviles totalmente equipada.
Revisión individual con informe, teniendo en cuenta capacidades, medicación y antecedentes de cada persona.
Ejecutamos el plan autorizado por la familia y programamos los mantenimientos para consolidar resultados.