
Las personas dependientes necesitan una vigilancia sanitaria especial, integral y coordinada. No nos olvidamos de ellas: somos sus dentistas.
En una persona dependiente, un problema bucodental no es solo dolor: es dejar de comer, perder peso, infecciones y más dependencia. Nuestro objetivo es preventivo y conservador, evitar que la boca agrave una situación ya frágil.
Odontólogos con experiencia en discapacidad física, intelectual y deterioro cognitivo, apoyados por trabajadores y educadores sociales.
Plan individual acordado con el centro sociosanitario y la familia, valorando historia clínica, medicación y capacidades de cada paciente.
Para los casos en que la colaboración no es posible, sedación consciente con médicos anestesistas: tratamientos completos en una sesión, sin sufrimiento.
Nuestras clínicas dentales móviles se desplazan al centro residencial o de día con todo el equipamiento de una clínica convencional. Para el paciente dependiente eso significa atención en un entorno conocido, sin ambulancias, sin esperas y con su rutina intacta.

Tratar a una persona dependiente en su centro, con sus referencias y su rutina, reduce la ansiedad y mejora la colaboración. El equipo del centro participa, la familia está informada y el paciente está, sencillamente, en casa.